Vale, viva el mar, viva la costa y viva navegar… pero el turismo náutico está echando el freno en España. A ver, no es que vaya a hundirse totalmente ni nada dramático, pero los números no mienten: las matriculaciones de barcos de recreo están cayendo a buen ritmo y eso hace que algo en ese sector empiece a chirriar.
Entre enero y julio de 2024, se matricularon 3.769 embarcaciones de recreo, un descenso del 19,3 % comparado con las 4.674 del mismo periodo en 2023. O dicho de otra forma: casi una de cada cinco personas que el año pasado se apuntó al mar ya no lo hace este año. Y sí, ese dato duele si estás pensando en chárter, alquiler de motos de agua o comprar un barco para ti y tus colegas.
Si miramos al conjunto del año 2024, el panorama no mejora mucho. España cerró el año con 5.027 matriculaciones en total—aunque suene a cifra buena, representa una caída del 15,9 % respecto al 2023. Casi se nota más en la sensación de que el boom postpandemia ha pinchado como el globo del final de una fiesta.
¿Dónde se nota más el bajón? Pues en las esloras pequeñas, sobre todo barcos de hasta 6 metros, donde las ventas cayeron un 18,3 % en 2024. Las motos de agua, que molan un montón para quien busca adrenalina, se dejan un 19–20 %. Y lo de las neumáticas plegables fue un auténtico batacazo, con casi un -37 %. Lo curioso: los barcos de lujo, de más de 16 metros, siguen aguantando el tipo e incluso crecen un poco (entre un 8 y 33 %, dependiendo del periodo).
Lo que está pasando tiene su explicación. Primero, en la pandemia todo el mundo quiso huir al mar para escapar de los agobios y se disparó la demanda. Pero una vez que la vida volvió al modo normal, ese crecimiento se ha estabilizado y dejando claro que el terremoto era momentáneo.
Segundo, hay un factor externo que pesa: la incertidumbre económica en Europa y ciertos mercados que importan—como Alemania, por ejemplo—está frenando las ganas de invertir en navegaciones de recreo.
Por regiones, las que más tiran del remo, como Baleares, Barcelona o Madrid, también bajan matriculaciones. Baleares, pese a seguir a la cabeza, cae un 15,9 %; Barcelona un 12,6 %; Madrid un 17,7 %. Pero ojo, que Cantabria o Valencia crecen en chárter náutico, lo que es una pequeña salvación para el impulso local.
Además, la tendencia se repite al principio del 2025. En el primer trimestre se matricularon 841 embarcaciones, un 16 % menos que en 2024. Casi todos los segmentos siguen en rojo: veleros (-34,6 %), motos de agua (-29,1 %), barcos a motor (-17,7 %). Y en el arranque de 2025 (enero-febrero), aunque hubo un ligero repunte interanual del 17,6 % global, los modelos pequeños siguen bajando, con motos de agua y barcos a motor en negativo.
España sigue siendo un país de mar y sol, pero el turismo náutico ya no está tan de moda como hace un par de años. Los grandes barcos siguen tirando, pero el resto sufre una bajada clara. Y sí, el sector espera que eventos como el Salón Náutico de Barcelona ayuden a darle aire al asunto