Con la llegada de nuevas olas de calor, vuelve a circular una teoría que acusa a los medios de comunicación de exagerar el aspecto de los mapas del tiempo. Según este bulo, se han intensificado los colores para transmitir mayor dramatismo y alimentar el miedo al cambio climático. La realidad es que se trata de una confusión entre los mapas de temperaturas, que cuentan con una escala amplia y detallada, y los mapas de avisos, que utilizan únicamente cuatro colores para indicar situaciones de riesgo.