Después de la paella, y a nivel gastronómico, no hay duda de que el almuerzo es el gran sucesor valenciano. Esta tradición tan nuestra y tan arraigada en la terreta, popularmente conocida como esmorzaret, se remonta al siglo XV, y surge ante la necesidad de los trabajadores de campo de reponer fuerzas a media mañana para poder continuar con la jornada.