Bodegas Novos se fundó en 2019 como un pequeño proyecto vitivinícola de carácter familiar que retomaba el testigo del bisabuelo de los actuales gestores, Nicolás Ramos, quien plantó sus primeras viñas hace más de un siglo. La llegada de la pandemia en 2020 ralentizó todo el trabajo que la familia tenía programada, aunque no renunciaron a vinificar sus primeros vinos en unas instalaciones alquiladas en el término municipal de Requena. Seis años después los Ramos han podido, por fin, abrir las puertas de su nueva bodega en la pedanía requenense de La Portera, unas coquetas instalaciones donde producen vinos singulares (por el momento dos tintos de Bobal: Labor de Sol y Tinto de Luna) a partir de los mejores racimos de los viñedos de la propiedad.