La historia de Chozas Carrascal es la de dos generaciones familiares que han hecho de la viticultura y la enología algo más que una forma de vida. Es la historia de los López-Peidro, una familia con raíces en Requena que durante los últimos treinta y cinco años han moldeado una finca ubicada en un entorno extraordinario para el cultivo de la vid. Todo comenzó cuando Julián López y María José Peidro decidieron cristalizar un sueño que venían persiguiendo hacía años. La bodega se configura al más puro estilo de los châteaux franceses, con las parcelas de viñedos rodeando la bodega. Además de configurar una interesantísima colección de vinos y cavas, la familia López-Peidro ha construido un interesante proyecto alrededor del enoturismo que permite realizar una visita que repasa todos los aspectos que influyen en la elaboración del vino, desde el viñedo hasta su embotellado final.