Volver a donde se es feliz es uno de los momentos más placenteros de la vida. Pero si además es el lugar donde un artista se dio a conocer y no le ha traído más que alegrías laborales lo es aún más. Es lo que les ha pasado a algunos de los participantes que se subieron al escenario de las anteriores ediciones del Benidorm Fest y que han vuelto a la ciudad para participar de nuevo en el certamen, aunque mucho más relajados que cuando se lo jugaban todo para ser el próximo representante de España en Eurovisión.