Rose Byrne es una de esas actrices que mejoran cada proyecto en el que participan, y nunca ha dado una mala interpretación. Pero, seguramente porque la mayoría de los personajes de su filmografía son secundarios, y porque buena parte de su trabajo se circunscribe en el ámbito de la comedia gamberra -aunque su versatilidad en diferentes géneros está más que probada a estas alturas-, no ha recibido el reconocimiento merecido. La película que Byrne ha presentado este lunes a concurso en la Berlinale, ‘If I Had Legs I’d Kick You’, es un drama de alto voltaje emocional en el que ella ocupa la pantalla en cada escena y casi en cada plano; de hecho, la cámara a menudo permanece provocativamente pegada a su rostro, como si quisiera poner a prueba tanto sus límites como los de su personaje. Quizá no sea demasiado pronto para declararla favorita a ser nominada al Oscar en 2026. “Ni siquiera soy capaz de imaginarme la posibilidad de llegar a estar en esa posición”, ha dicho ella este lunes al respecto en el certamen alemán.