‘Padres’ es un drama matrimonial a la vez que un resultón relato de suspense. No acaba de definirse por una cosa o la otra, y lo que le sobra son los toques más distendidos, que no vienen a cuento, y una música demasiado dulzona para lo que se está contando. Porque una chica de 15 años desaparece cuando teóricamente estaba en un festival de música con su mejor amiga. Todo hace pensar que está en Marruecos, con lo que sus padres, divorciados, empiezan a sospechar que se trata de secuestro y trata de blancas, algo que define al personaje masculino, pues es clasista y racista. La mujer llama a su exmarido para contarle la situación y, a partir de esta premisa, se construye un filme con solo dos personajes –hay un tercero en discordia que alimenta las sospechas– y un espacio inalterable, el casoplón en el que vivían juntos antes de la separación.