En una sociedad tan polarizada como la actual, reivindicar el perdón entre enemigos -y hacerlo, además, desde el siempre incómodo ámbito de la cultura- resulta tan atrevido como necesario. “Algunas veces, los caminos que discurren en direcciones opuestas necesitan encontrarse para comprender el valor que conlleva perdonar”, ha reconocido el cineasta alicantino David Valero esta tarde en los cines Kinépolis de Paterna. Allí ha asistido para presentar su nuevo largometraje, “Enemigos”, un drama social repleto de lecturas a gran escala. “Siempre me han fascinado las historias que emocionan desde la humanidad y la crudeza, que son capaces de alcanzar el corazón y la mente del público por igual. Esta es una película que habla de lo que supone crecer en entornos muy diferentes, uno lleno de empatía y bondad y el otro formado desde el odio más irracional. Pero, sobre todo, es una película sobre aquello que sucede cuando ambas líneas se entrelazan”.