Este ‘reboot’, remake o reedición, llámenlo como quieran, de un clásico del terror de los 90 está ambientado, como el filme homónimo de 1997, en el día de la independencia de los EEUU, el 4 de julio, pero de independencia poca porque como recordaran los más fieles al género, los cuatro adolescentes protagonistas provocaban una muerte, no hacían nada para ayudar y un año después eran acosados por un asesino vestido con un chubasquero de pescador y armado de garfios y arpones. La nueva versión pasa el mismo día, de 2024, y exactamente un año después, y son cinco (más algunas más añadidas) los objetivos del asesino-pescador.