Es conocido solo por haber disparado a una manzana colocada sobre la cabeza de su hijo, pero esta agarrotada epopeya nos recuerda que, según la leyenda, Guillermo Tell ayudó a Suiza a liberarse del yugo austriaco en el siglo XIV. En cuaquier caso, la película no solo está construida alrededor del citado episodio sino que, además, tan solo logra generar verdadera tensión dramática en el transcurso de este; por lo demás, su héroe es indistinguible de otros revolucionarios medievales enfrentados a autoridades corruptas, como los retratados en ‘Robin Hood: príncipe de los ladrones’ (1991) o ‘Braveheart’ (1995), a pesar de que el director Nick Hamm trate de convertirlo en símbolo de algo tan inverosímil como el espíritu radical y subversivo de los helvéticos.