Con ’28 días después’ (2002), Danny Boyle y el guionista Alex Garland lograron revolucionar el cine de zombis y, por tanto, por su parte habría sido inútil tratar de lograr un impacto cultural similar con la tercera entrega de la saga iniciada por aquella película. En lugar de dejarse llevar por ambiciones desmedidas, ’28 años después’ apuesta por ser ante todo el relato de iniciación de un chaval que explora el mundo exterior, descubre sus convicciones y su coraje, redefine sus lealtades y comprende que crecer requiere enfrentarse a la posibilidad de la muerte.