No tengo muy claro si el director de teatro y cineasta disidente Kirill Serebrennikov se ha convertido en un formalista, en cuanto a las formas del cine contemporáneo, o en todo lo contrario. A diferencia de su muy equilibrada ‘Leto’, este retrato que ha realizado del poeta soviético Eduard Limónov, seudónimo de Eduard Savenko, es tan visualmente apabullante que a veces se diluye el punto de mira de la historia. Hay coherencia entre el tipo de vida y conducta provocadora del personaje –llevado al extremo por el actor Ben Whishaw– y la puesta en escena agitada con uso de diferentes formatos, color y blanco y negro. Pero esa misma agitación no siempre es necesaria: el estilo devora por momentos al personaje, convertido en caricatura.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *