A un lado, lo hedonista y luminoso, y al otro lo gris y lluvioso. Lo uno es un paraíso de libertad sexual; lo otro, una prisión social donde ser uno mismo puede provocar rechazo. Es el amargo tránsito que relata la nueva película de José Mari Goenaga y Aitor Arregi, que junto a Jon Garaño componen el equipo creativo responsable de títulos como ‘La trinchera infinita’ (2019) y ‘Marco’ (2024). En ella cuentan la historia de un hombre de 76 años abiertamente gay que se ve obligado a dejar su placentera vida en Canarias para ingresar en una residencia en San Sebastián, y que una vez allí se ve empujado de nuevo al armario. Empieza observando cuerpos desnudos que se funden en las dunas, espacio onírico que expresa un tipo de deseo urgente y que remite a ‘El desconocido del lago’ (2013). Y luego, poco a poco, el relato se envuelve de una sensación de derrota.