Cualquier carrera ya es susceptible de cambiar su banda sonora por un “¡Montoya, por favor!”. El grito apresurado de Sandra Barneda, presentadora de La isla de las tentaciones, y el viaje del Montoya exprés para llegar de la playa dominicana en la que se graba el programa a la villa en la que Anita, la novia del concursante del reality, le estaba siendo infiel ha dado la vuelta al mundo.