Quizá la primera pizzería ‘oficial’ de la historia de España fuera la Pizzería Napoletana en las traseras de la Gran Vía madrileña, que funcionaba con una carta diferenciada de la oferta general del restaurante Osteria Serenella. Si en aquel momento (¡1959!), le hubieran dicho al ‘pizzaiolo’ Alduccio Sebastianello que 66 años después dos de las tres mejores pizzerías de Europa iban a estar en Madrid y Barcelona, quizá se hubiera echado a reir…