La última entrega de ‘First Dates’ dejó una de las citas más desiguales, y a la vez más sorprendentes, de la temporada. Pol, un músico argentino que presume de magnetismo y desparpajo, confesó a Carlos Sobera nada más entrar que nunca había tenido dificultades para conocer mujeres: “Me han dicho que soy divino y que querían irse conmigo a la cama”. Aseguró ser “peligroso” cuando hay química y sentenció sin filtros: “En el sexo no hay nada prohibido”. Su lista de requisitos era igual de explícita: “El físico me importa un 75%. Que tenga buenas tetas, que sea fogosa y que improvise”.