Una pregunta esencial sobrevuela la película ‘Nuremberg’, recientemente estrenada: ¿Podemos definir psicológicamente el mal, para evitar que vuelva a pasar? Se trata del nazismo, del holocausto, de la inhumanidad de los campos de exterminio. Y de ello habla la cinta de James Vanderbilt al poner el foco en un psiquiatra, Douglas Kelley, que fue el encargado de evaluar la salud mental de los altos cargos del nazismo juzgados en Nuremberg tras la Segunda Guerra Mundial, entre ellos el que estaba destinado a ser el sucesor de Hitler, Hermann Göring.