El diagnóstico de que era disléxico aclaró su confusión mental y orientó hacia el éxito la carrera del cocinero Javier Muñoz-Calero (Madrid, 1978), nieto del empresario y presidente del Club Atlético de Madrid, Vicente Calderón. Su andadura culinaria es un tapiz tejido con experiencias internacionales en Suiza, Francia y Tailandia, que han moldeado una visión gastronómica audaz y una capacidad innata para concebir proyectos tan reconocidos en el panorama español como Tartan, Muñoca, Perrito Faldero o Nubel.