Para demostrar que la televisión ambiciosa y adulta no empezó con ‘Los Soprano’, pocas series mejores que ‘Luz de luna’ (rescate de Filmin desde el martes, día 24), aquel imaginativo cruce de comedia loca de los cuarenta y procedimental detectivesco de su época, los ochenta, cuando ‘Corrupción en Miami’ marcaba la pauta en terreno de ‘thriller’. Que una serie cruzara lo cómico con lo dramático no era tan habitual por entonces; hablamos de un ejemplo pionero de lo que ahora llamamos dramedia. En 1986 se convirtió en la primera en estar nominada tanto en drama como en comedia en los Premios del Sindicato de Directores; se quedó el de la primera categoría.