El cuarto largometraje de la belga Lucile Hadzihalilovic, ‘La tour de glace’, aspira a ganar el Oso de Oro en la Berlinale, y eso significa que es el primero de su filmografía en compite en uno de los tres principales festivales de cine del mundo; el dato, entre otras cosas, deja en evidencia qué infravalorada está quien sin duda es una de las figuras cinematográficas actuales dotadas de un imaginario más distintivo y seductoramente perturbador, fundamentado en infancias anómalas y adultos dañados, la retórica propia de los sueños y las pesadillas y, por supuesto, el mundo de los cuentos infantiles. “Desde niña siento una gran fascinación por los de Hans Christian Andersen, son muy complejos y tienen una gran carga poética”, explicaba este domingo la cineasta tras la presentación de su nuevo trabajo, que se inspira libremente en ‘La reina de las nieves’, uno de los textos más oscuros del fabulador danés. “Todas mis películas hablan del abandono de la niñez, y creo que el formato narrativo de los cuentos es muy apropiado para un asunto como ese”.