Alguien debió aconsejar a Erin Foster que escribiera sobre lo que conoce, y le aconsejó bien: ‘Nadie quiere esto’, su comedia romántica sobre una mujer agnóstica convertida al judaísmo por amor, como ella misma, fue todo un éxito sorpresa en Netflix el año pasado. En honor a la verdad, debemos recordar que Foster añadió un giro adicional atractivo a su historia: aquí el objeto de deseo masculino, Noah (Adam Brody), es, además, rabino, lo que hacía las cosas aún más complicadas para Joanne (Kristen Bell), y aún más interesantes para el espectador.