Pedro Alonso, el Berlín de ‘La Casa de Papel’, reconoce que en los últimos 10 años le ha pasado de todo. “Murió mi padre, me he separado, me he vuelto a enamorar, he escrito mucho, he vivido un fenómeno mediático”… El éxito de la serie de los atracadores del mono rojo le pilló después de sufrir, a los treinta y pocos, una gran crisis y una depresión de la que le ayudó a salir la meditación. No fue la única forma que usó para revisar su propia vida, ya que además se había adentrado en los ritos chamánicos, en los que vuelve a sumergirse en ‘La nave del encanto’, su primer proyecto como director, una serie documental de tres episodios que acaba de estrenar Netflix y en la que el actor emprende una búsqueda espiritual durante una travesía por México en la que también experimenta con sustancias alucinógenas.